Inflamación Alimentaria

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Diferencias entre sobrepeso y obesidad
16 Ago

Diferencias entre sobrepeso y obesidad

Muchas veces se les confunde entre sí pero lo cierto es que no son lo mismo. ¿Conoces las diferencias entre sobrepeso y obesidad? Aquí te las contamos.

Un poco de sobrepeso no entraña un gran riesgo, pero si el sobrepeso es excesivo se convierte en obesidad, con graves riesgos para la salud.

Hablamos de obesidad cuando el sobrepeso supera los niveles normales. En la obesidad hay una proliferación de la grasa corporal, que produce efectos patológicos. El método para ver si tenemos obesidad se realiza utilizando el índice de masa corporal o IMC. 

Para determinar el IMC se divide el peso (expresado en kilos) por la altura (expresada en centímetros y elevada al cuadrado). El resultado nos indica si una persona tiene problemas de peso. 

Un resultado entre 18,5 y 24, 9 está dentro de los índices normales. Si se sobrepasa esta cifra ya estamos hablando de obesidad. Incluso dentro de la obesidad existen índices de mayor o menor gravedad, según el valor del IMC. 

  • Un IMC entre 25-30 revela que la persona tiene sobrepeso y predisposición a sufrir obesidad. 
  • Un IMC entre 30-35 revela que la persona y sufre obesidad leve. 
  • Un IMC entre 35-40 revela que la persona sufre obesidad elevada. 
  • Un IMC mayor de 40 revela que la persona sufre obesidad grave. 

Conocer la gravedad de la obesidad es importante para evaluar el riesgo de posibles complicaciones, así como para establecer el tratamiento en cada caso. 

Pero, ¿cuáles son las principales diferencias entre sobrepeso y obesidad? 

Mientras que el sobrepeso se puede reducir con relativa facilidad, para tratar la obesidad siempre hay que contar con un médico que nos indique el tratamiento correcto para perder peso. La persona que sufre obesidad necesita perder muchos kilos, sin embargo, si los pierde demasiado rápido las toxinas del sistema digestivo guardadas en los depósitos de grasa pueden llegar desde las células grasas y causar un daño hepático. 

La obesidad a menudo está relacionada con el estado emocional del paciente, por lo que, en muchas ocasiones, además de la dieta y los ejercicios puede ser necesario tratamiento psicológico. 

Diferencias entre sobrepeso y obesidad: ¿qué es el sobrepeso y cuáles son sus consecuencias?

El sobrepeso suele ser la suma de varios factores, entre los que se incluyen: 

  • Falta de ejercicio.
  • Predisposición genética. 
  • Enfermedades como el hipotiroidismo. 
  • La nutrición. El sobrepeso no siempre está originado por comer en exceso, en ocasiones se debe al tipo de comida que se ingiere. También es importante distribuir de forma equilibrada la ingesta de calorías en todas las comidas a lo largo del día. 

El sobrepeso es un fenómeno moderno. Antiguamente, las personas trabajaban más físicamente y, por lo tanto, consumían mucha energía todos los días. Las calorías se quemaban rápidamente. Actualmente, en cambio, los trabajos son cada vez más sedentarios, por lo que la necesidad de ingerir calorías es menor. Sin embargo, los hábitos alimenticios que hemos aprendido de nuestros abuelos siguen enfocados en comer copiosamente, por lo que ingerimos más calorías de las que consumimos. Comer por aburrimiento, frustración o por puro placer es una de las causas más comunes del sobrepeso en nuestra sociedad. 

Un exceso de peso puede desencadenar graves problemas para la salud: diabetes tipo 2, presión arterial alta (hipertensión) e ,incluso, accidentes cerebrovasculares. 

Sin embargo, otras enfermedades y problemas de salud, que no están directamente relacionados con el sobrepeso, también se pueden aliviar con la pérdida de peso. Por ejemplo, los daños en las articulaciones derivados de la artritis se reducen al bajar de peso. Del mismo modo, el dolor de espalda se alivia cuando el cuerpo tiene menos grasa. 

Diferencias entre sobrepeso y obesidad: ¿qué es la obesidad? Definición y diferencia con el sobrepeso

Cuando el peso corporal aumenta drásticamente por encima de lo normal, los médicos y nutricionistas hablan de obesidad. Pero, ¿dónde está la diferencia entre el sobrepeso normal y la obesidad? ¿Cuándo se es obeso? ¿Y qué pueden hacer las personas contra la obesidad? 

Quién tiene un índice de masa corporal (IMC) por encima de 30 ya sufre obesidad. Con el término "obesidad" nos referimos a una tendencia física o un estado que se debe a una enfermedad. 

La obesidad es una enfermedad definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y está en aumento en los países industrializados occidentales, entre los que se incluye a niños y adolescentes. Alrededor del 24 % de la población en Europa es obesa según las estadísticas de la OMS. Casi una de cada cuatro personas sufre obesidad. La obesidad es, por lo tanto, una de las enfermedades más comunes y suele producir un gran sufrimiento a los afectados. 

Además de los problemas de salud y los riesgos asociados con la obesidad, las personas obesas sufren exclusión social. El precio de los tratamientos de la obesidad, como los procedimientos quirúrgicos, solo están cubiertos por las compañías de seguros sanitarias en casos individualmente justificados. Además, las personas obesas no solo tienen más kilos en su cuerpo, sino que también tienen más riesgo de sufrir otro tipo de enfermedades. Entre las típicas complicaciones de la obesidad se incluyen: 

El riesgo aumenta más cuanto mayor sea la obesidad. 

Además, tanto cuando hablamos de sobrepeso como cuando hablamos de obesidad, hemos de tener en cuenta que existen patologías que pueden afectarles y hacer que a la persona afectada todavía le cueste más perder peso. Estamos hablando de una afección llamada inflamación alimentaria. La buena noticia es que esta es fácilmente reversible con simples pautas alimenticias. Para diagnosticarla es necesario realizarse el test de inflamación alimentaria.

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Las causas de la obesidad son una combinación de diferentes factores y deben aclararse al comienzo del tratamiento en una entrevista detallada entre médico y paciente. Entre las causas principales de la obesidad se incluyen una predisposición familiar y hereditaria y un estilo de vida poco saludable, con inactividad física y consumo excesivo de alimentos. Muchas personas que sufren de obesidad en los últimos años también han tenido sobrepeso durante la infancia. Esto sugiere que la obesidad se basa, entre otras cosas, en hábitos alimenticios incorrectos. 

El paciente con obesidad está en un círculo vicioso que es difícil de romper, ello es debido a que el aumento de las células grasas causado por la obesidad dificulta el funcionamiento de los receptores de la hormona insulina en las células (resistencia a la insulina). El azúcar se eleva en sangre y no se regula adecuadamente. Las consecuencias son una mayor sensación de hambre y una mayor ingesta de alimentos que, a su vez, conduce a una mayor obesidad, y así sucesivamente. 

Tratamiento de la obesidad

El tratamiento básico es una dieta equilibrada y una mayor actividad física. En la lucha contra la obesidad, las personas deberían consumir menos calorías de las que queman. 

También puede ser necesario seguir psicoterapia conductual y un asesoramiento en nutrición como elementos importantes en el plan de tratamiento. Las personas obesas deben aprender a tener una relación más sana con la comida. Esto incluye, por ejemplo, que los que sufren de obesidad no se recompensen con golosinas o dulces por su rendimiento o en situaciones de estrés. 

Cuando se sufre obesidad hay que empezar a realizar ejercicio poco a poco. La actividad física elegida se hará en función del grado de obesidad. Cuanto mayor es la obesidad más pesado es el movimiento. Además, el ejercicio no solo afecta al corazón y la circulación sino también a las articulaciones. Por lo tanto, el programa de actividad física debe ser individual, adaptado al peso y la salud del paciente obeso. 

El primer paso contra la obesidad consiste en admitir que se sufre esta patología. 

A continuación se debe buscar ayuda profesional para combatir la obesidad. El médico puede iniciar un tratamiento farmacológico adecuado o aconsejar al paciente obeso sobre la posibilidad de realizar algún tipo de cirugía. Los procedimientos quirúrgicos, como una banda gástrica o grapado de estómago, son siempre el último recurso y solo deben considerarse cuando las otras opciones de tratamiento para combatir la obesidad no han tenido éxito y el sufrimiento del paciente es grande. 

El tratamiento de la obesidad requiere mucha persistencia y una gran voluntad por parte de la persona afectada. Pero la pérdida de peso es posible incluso en personas obesas y el resultado es una mejor salud y una mayor calidad de vida.

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