Inflamación Alimentaria

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Hipotiroidismo
21 Sep

Hipotiroidismo: conócelo a fondo

El hipotiroidismo es una enfermedad que hace que la glándula tiroides funcione de manera limitada.

Puede aparecer en cualquier momento y requiere de una transformación de hábitos y rutinas para garantizar una mejor calidad de vida. 

Las personas que padecen esta enfermedad presentan una deficiencia en la sangre, específicamente de la hormona Tiroxina T4, encargada de aportar energía al organismo para el desarrollo correcto de sus funciones metabólicas. 

Esta hormona es producida por una glándula (tiroidea) que tiene forma de mariposa y esta ubicada en el cuello. Cuando la tiroides trabaja con lentitud o simplemente no está activa entonces aparece el hipotiroidismo

Las causas: cuando las hormonas están descontroladas

Tras ser diagnosticadas con esta afección, muchas personas se cuestionan y crean especulaciones sobre las razones que pudieron causarle esta enfermedad. Es importante mantener la calma y sobre todo ser disciplinado para intentar descubrir la causa real.

A continuación te presentamos los motivos por los cuales se desarrolla esta afección en el organismo. 

Enfermedad de Hashimoto

Causada por una respuesta incorrecta del sistema inmunológico, es la razón principal del hipotiroidismo, sobre todo en países desarrollados. 

¿Por qué aparece? La respuesta es que el sistema inmune está desorientado y ataca al propio tejido después de una infección viral severa o una inflamación de la tiroides de larga duración. 

Para diagnosticar la presencia de esta patología, el paciente debe realizarse un análisis sanguíneo para medir los anticuerpos antitiroglobulina (TgAb) y antiperoxidasa tiroidea (TPO). Ambos determinan la presencia de señales proteicas en la sangre que indican si el sistema inmune está atacando a la glándula tiroidea. 

Problemas en el hipotálamo o inflamación de la hipófisis

Existen tres regiones que trabajan coordinadamente para que las hormonas funcionen correctamente: el hipotálamo, la hipófisis y la tiroides. 

El hipotálamo está dentro de la región nuclear del cerebro. Se le considera el gran jefe porque coordina a la glándula superior hipófisis, que controla el funcionamiento de la tiroides. Si alguna de ellas falla se produce un desequilibrio que puede desencadenar distintas patologías hormonales. 

Para diagnosticar alguna anomalía en estas zonas el paciente tendrá que hacerse un examen de sangre para que sean estudiados los siguientes elementos: 

  • Función del TRH. La hormona liberadora de tirotropina (TRH) producida por el hipotálamo. 
  • Función del TSH. La Tirotrofina (TSH) es una hormona producida por la glándula superior hipófisis que controla y estimula a la tiroides. 
  • Función del T4 libre. La tiroxina es la hormona principal que produce la tiroides. 
  • Función de T3 libre. Es la segunda hormona producida por la tiroides. Aunque es generada en menores cantidades que la T4 representa el equilibrio dentro del cuerpo porque mejora el metabolismo y lo acelera. 

Hipotiroidismo congénito

Se trata de un tipo de hipotiroidismo detectado en recién nacidos y causado por un severo déficit de yodo en la sangre del niño. Se conocen pocos casos de condición congénita tras el nacimiento. De hecho, las estadísticas indican que solo 1 de cada 3 mil bebés viene al mundo con esa condición. 

Los estudios realizados han revelado que los bebés con esta enfermedad tienen problemas estructurales con la glándula tiroidea: no se desarrolla durante la gestación, no crece correctamente  

Esta condición es detectada a través de los análisis sanguíneos de medición hormonal TRH, TSH, T4 y T3 que explicamos en el apartado anterior. 

Generalmente los pequeños con esta condición deben recibir medicación diaria de por vida. En el crecimiento hay que supervisar el desarrollo del cerebro para descartar otras afecciones. 

Hipotiroidismo por baja ingesta de yodo

En algunos países en vías de desarrollo, donde el acceso a los alimentos representa un reto para sus habitantes, se observa con frecuencia la aparición de la patología por baja ingesta de yodo. 

El cuerpo humano no produce yodo de forma natural. Para obtenerlo debemos mantener una dieta equilibrada rica en nutrientes. Los productos lácteos, los pescados, los mariscos, los huevos, la carne de vacuno y la sal yodada de mesa contienen la cantidad que necesita el organismo para mantener sus niveles óptimos. La mejor forma de prevenir esta patología es mantener un buen régimen alimenticio. 

Para conocer si un paciente sufre esta enfermedad se le practican los ya conocidos exámenes sanguíneos. En algunos casos también requiere de una ecografía tiroidea, un procedimiento indoloro donde se procede a una visualización de la tiroides para determinar anomalías en esta glándula. 

Algunos medicamentos

Otra razón por la cual algunas personas presentan una función ralentizada de la tiroides es por la medicación para tratar otras enfermedades

Ocurre que personas con hipertiroidismo pueden padecer la condición contraria tras el tratamiento. 

También las personas que atraviesan algunos tipos de cánceres como el de tiroides podrían desarrollar la enfermedad debido a los potentes fármacos que reciben durante su terapia. 

Antes de tomar medicinas para tratar otras patologías el paciente tiene que ser evaluado para determinar los pros y contras. El objetivo es definir las opciones que menos le perjudiquen con efectos secundarios, como por ejemplo una bajada en el ritmo de producción de hormonas. 

Otro examen que se realiza cuando se tienen sospechas de alteración tiroidea o de algún tumor en la tiroides es la gammagrafía tiroidea, un procedimiento basado en una inyección de yodo por vía intravenosa que marcará la estructura y funcionamiento de la glándula. 

Síntomas: cuando el cuerpo habla con sus acciones

La mayoría de las personas no tienen síntomas evidentes cuando empieza a desarrollarse la afección. Hay casos en los cuales la patología es descubierta por casualidad al realizarse un análisis sanguíneo de control rutinario. 

Por lo general, pasan algunos meses para que el organismo exteriorice las señales de los fallos hormonales. Aquí te enumeramos todos los síntomas que podrían encender las alarmas de que algo puede no estar marchando bien. 

  1. Cansancio crónico sin motivo aparente. Es el primer síntoma en manifestarse. Despertar de un sueño reparador con la misma fatiga del día anterior y mostrar una personalidad irritante es una muestra inicial del problema. 
  2. Sentir demasiado frío, incluso cuando todos tienen calor. Con el tiempo aparecerán varios indicios que seguro encenderán las alarmas, como la sensación de frío intenso en todo momento. Si es verano y la mayoría de las personas sudan por las altas temperaturas, pero nosotros queremos abrigarnos demasiado es motivo para analizar la situación. 
  3. Pérdida abrupta de la libido. En las personas jóvenes la pérdida abrupta de la libido es otro vestigio de sospecha. Muchos hombres menores de 40 años suelen acudir a la consulta por este motivo y descubren que sufren la patología. 
  4. Problemas menstruales e infertilidad. En las mujeres los períodos menstruales podrían volverse demasiado abundantes y desordenados. Además, puede ser una tarea compleja quedar embarazada porque esta patología causa infertilidad y dificultades en el embarazo. 
  5. Estreñimiento repentino que se vuelve constante. Una señal de alarma es desarrollar un estreñimiento prolongado tras gozar de una vida con buen tránsito intestinal. Esto se debe a que el hipotiroidismo baja la movilidad muscular en el intestino grueso, lo que desencadena una constipación fecal y gran dificultad para ir al baño. 
  6. Tristeza profunda permanente. Si estás pasando por un período de tristeza profunda repentina y experimentas alguno de los otros síntomas antes descritos se debe verificar la función de la tiroides. Con alta frecuencia algunas personas reciben un diagnóstico errado de depresión y empiezan a tomar la medicación equivocada sin atacar el problema de raíz. 
  7. La piel se vuelve menos flexible. Cuando estamos en presencia de esta enfermedad podría verse severamente afectada la piel y, en pocos meses, tornarse más gruesa al tacto y poco flexible. Esto se debe a que la epidermis sufre una ralentización en el proceso para renovar las células muertas. 
  8. El cabello y las uñas se vuelven quebradizos. El pelo pierde brillo, se torna quebradizo y puede existir incluso pérdida, mientras las uñas se rompen con facilidad debido a la falta de la hormona T4 en la sangre. 
  9. Dificultad para bajar de peso. Aunque se cree que esta enfermedad causa un aumento exagerado de peso, la verdad es que es un mito. Lo que sucede es que será mucho más complicado bajar los kilos de más porque una tiroides con función lenta tardará mucho más para metabolizar los alimentos. 
  10. Esa es la razón por la que escuchamos historias de personas que realizan grandes esfuerzos en el gimnasio o se privan de comer los alimentos que antes les gustaban y no logran eliminar peso. 
  11. Cambios faciales evidentes. Cuando la enfermedad no se trata o se detecta de forma tardía la persona puede presentar cambios en la expresión facial. El rostro muestra una imagen de apatía permanente y el cuello se abulta mostrando un bocio pronunciado. 
  12. Entendimiento lento. Las personas con casos no tratados de forma prolongada pueden empezar a notar problemas con su agilidad mental, lo cual no permite entender las ideas rápidamente, incluso tienen dificultad para expresarse con la soltura de otros tiempos. 
  13. Voz ronca. También en casos de larga duración no tratados se empieza a observar un engrosamiento del tono vocal. Las personas tienden a sentir una sensación de ronquera permanente. 
  14. Dolores articulares y problemas en los huesos. Luego de muchos años de padecer la enfermedad sin ningún tipo de tratamiento el paciente puede tener problemas de artritis  y dolores articulares. En los casos más severos esto puede afectar la calidad de vida del paciente. 

Diferencias entre la hipo, el hipertiroidismo y la enfermedad de Hashimoto

Los trastornos de la glándula tiroidea pueden confundirse a simple vista pero realmente mantienen diferencias marcadas entre sí. La hipo es una enfermedad que ralentiza la función de la glándula tiroidea, mientras que el hipertiroidismo acelera su funcionamiento

Las personas con hipertiroidismo sienten todo lo contrario a las personas con la hipo: están acaloradas, tienden a padecer de taquicardia, además de trastornos anímicos como irritabilidad, ansiedad y angustia. También pierden demasiado peso de forma rápida y alarmante a veces. 

Un dato importante es que la medicación recetada para el tratamiento del hipertiroidismo podría desencadenar la patología contraria tras algún tiempo, por ello es importante revisar las dosis indicadas para evitar las fluctuaciones químicas que puedan revertir la balanza de las hormonas. 

Con respecto a la enfermedad de Hashimoto, la diferencia principal es que es una enfermedad autoinmune, es decir, mientras la hipo y la hiper son causadas por desajustes en la producción hormonal, la enfermedad de Hashimoto es causada por una respuesta errónea del sistema inmunológico que termina atacándose a sí mismo. 

Tratamiento: ¿Cómo combatir la enfermedad?

Para mantener la función normal de la tiroides el paciente debe ingerir la hormona que le falta, de forma sintética. El nombre del medicamento es levotiroxina y su ingesta diaria regula la función de la glándula. 

Cuando se detecta temprano, gracias a la detección de una glándula tiroidea hipoactiva, pueden lograrse resultados favorables tras dos semanas de comenzar a tomar la hormona de reemplazo. 

Determinar cuál es la dosis adecuada en cada caso es una tarea compleja que puede llevar un tiempo. Durante dos a tres meses se monitorea los niveles de la hormona TSH, que produce la hipófisis y controla la función de la tiroides. 

Si durante el tratamiento la hipófisis se estimula demasiado y produce mayor cantidad de TSH que la necesaria, entonces el paciente empezará a sentir palpitaciones repentinas, ansiedad, insomnio, sudoración excesiva, temblores y mayor apetito del normal. 

Es importante que las personas que reciben medicación estén atentos a estos síntomas porque si los empiezan a tener necesitarán un ajuste en la dosis recibida. 

¿Cómo influye la alimentación en el tratamiento?

Una alimentación equilibrada es fundamental para tener una vida saludable, longeva y libre de los molestos síntomas. Las frutas, verduras, hortalizas, proteínas y carbohidratos que contengan yodo estimularán a la producción de la hormona deficiente y mejorarán la calidad de vida del paciente. 

A continuación te mostramos una lista de los alimentos que no podrán faltar en tu dieta. 

  • Algas marinas. El consumo en ensaladas de algas marinas como el fucus tienen gran cantidad de yodo que es beneficioso para activar a una tiroides con función lenta. 
  • Granos integrales. Los cereales como el maíz, el arroz integral, la quinoa, avena, las lentejas y todos los tipos de leguminosas son perfectas para contribuir a la correcta función de la tiroides porque contienen tiroxina. 
  • Jengibre. Tomar té de jengibre o consumirlo en ensaladas acelera el metabolismo y combate la enfermedad. Su naturaleza caliente también aliviará la sensación de frío. 
  • Salmón. El salmón, al igual que la sardina, el atún y la chía son carnes blancas provenientes del mar muy beneficiosas porque contienen grandes cantidades de omega 3 y selenio que pueden contribuir equilibrar la producción hormonal. 
  • Champiñones. Además de acompañar de forma exquisita diversas recetas proveen de grandes cantidades de yodo. 
  • Acelga. Contiene yodo y vitamina B9, una materia prima para la hormona tiroidea. 
  • Cereales. Son buenos para el organismo de pacientes con problemas en la glándula tiroidea. Sin embargo, deben consumirse tras varias horas de haber tomado el medicamento diario porque puede inhibir la absorción total de la hormona sintética. 
  • Limones, naranjas y lima. Estas frutas son ricas en vitamina C y antioxidantes que ayudan a metabolizar los demás alimentos. 
  • Nueces de Brasil. Contienen selenio, magnesio, tiamina, fósforo y calcio. Son muy recomendadas para personas con enfermedades degenerativas y activan el funcionamiento de la tiroides. 
  • Yogurt. Los alimentos como el yogurt sin azúcares refinados contienen probióticos que ayudan a una mejor digestión y a la activación de la función metabólica. 
  • Agua. Tomar al menos 8 vasos de agua al día beneficia a todas las funciones del organismo. En el caso de las personas con problemas hormonales hace que se activen. 

No dejes que el hipotiroidismo limite tu estilo de vida 

Siempre te han dicho que las personas con hipotiroidismo deben eliminar de sus dieta diaria una gran cantidad de alimentos. No obstante, la realidad es que la única regulación clínica es la ingesta de alimentos con gluten porque interfiere en la producción de la hormona T4 por la glándula tiroidea. 

Lo cierto es que para llevar una vida saludable lo fundamental es mantener una alimentación equilibrada, por lo que la eliminación de ciertos alimentos es innecesaria y no representa una solución al problema. 

Por otro lado existen afecciones que pueden afectar notablemente al hipotiroidismo como es el caso de la inflamación alimentaria. Para detectar si estamos inflamados es necesario realizarse el test Biomarkers, el único capaz de diagnosticar la inflamación a los alimentos. Tras el resultado el profesional de la salud establecerá una dieta de rotación para que el paciente recupere la correcta asimilación de todos los alimentos, eliminando así las posibles complicaciones que pueda estar causando.

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