Inflamación Alimentaria

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migraña con aura
12 Jul

Migraña con aura

¿Tú o uno de tus seres queridos sufre de migraña con aura?

Entonces, seguramente sabes que esta enfermedad, que aparece de forma intempestiva y puede durar entre cuatro horas y tres días, afecta considerablemente el bienestar y la productividad de quien la padece. En este artículo, responderemos a cinco preguntas clave sobre este padecimiento. 

¿Qué es?

Es una cefalea que se presenta después o acompañada de un conjunto de trastornos. Estas alteraciones, que reciben el nombre de “aura”, pueden ser visuales, sensitivas, retinianas, motoras, del lenguaje y del tronocoencéfalo. 

¿Cuáles son las causas?

Todavía no se ha determinado de forma concluyente cuál es el origen de la migraña con aura. Sin embargo, hay buenas razones para creer que es el resultado de una onda química que viaja por la zona del cerebro encargada de procesar las señales procedentes de la corteza visual. Dicho estímulo podría ser el responsable del aura. 

Se ha descubierto que los mismos factores que producen un dolor de cabeza convencional actúan como disparadores de esta clase de migraña. Estos pueden ser: la depresión y el estrés crónicos, el exceso o la falta de sueño, los problemas menstruales, la exposición constante y prolongada a fuentes de luz brillantes o una respuesta adversa del organismo a ciertos medicamentos. 

Tampoco podemos descartar la genética como un desencadenante de esta enfermedad. Alguien con antecedentes familiares de migraña acompañada de aura tiene mayores probabilidades de padecerla. 

La migraña y la alimentación

Mención aparte merece el tema de la relación entre la dieta y esta enfermedad. La baja tolerancia del organismo hacia ciertos alimentos puede ocasionar la aparición de la migraña con o sin aura. Muchos pacientes presentan síntomas adversos después de consumir algunos de estos comestibles: 

  • Productos que contienen un compuesto denominado tiramina, tales como el hígado de pollo y el pescado ahumado.
  • Derivados de la leche, sobre todo algunos quesos y chocolates.
  • Glutamato monosódico, un potenciador de sabor presente en alimentos procesados, como sopas y caldos envasados, así como conservas congeladas.
  • Aguacate, cacahuetes, cebollas, cítricos, higos, plátanos, nueces y ciertas legumbres y semillas.
  • Carnes procesadas ricas en nitratos, en especial el tocino, las salchichas, la carne curada y el salami.
  • Comidas adobadas, fermentadas y marinadas.

En muchos casos, las personas podemos desarrollar una afección conocida como inflamación alimentaria que, a su vez, también puede ser la desencadenante o afectar de manera notable a las migrañas con aura. Para conocer más en profundidad este padecimiento te invitamos a que sigas leyendo el artículo pues al final del mismo dedicamos todo un epígrafe a explicarte detenidamente de qué se trata.

¿Cómo identificarla?

Este padecimiento consta de dos etapas claramente definidas. Comienza con molestias visuales o sensoriales. Dependiendo de la clase de migraña que desarrolles, los síntomas de esta primera fase comprenden: 

  • Manchas de forma geométrica con baja o nula visibilidad.
  • Líneas que irrumpen en el campo visual y se mueven de izquierda a derecha, y viceversa.
  • Puntos que resplandecen como si fueran estrellas.
  • Reducción o pérdida temporal de la capacidad visual.
  • Hormigueo que comienza en el extremo de los dedos de una de las manos, llega al hombro y alcanza la lengua y los labios.
  • Problemas para articular palabras de forma coherente o problemas para comprender el lenguaje.
  • Debilitamiento muscular.
  • Cambios en el estado de consciencia, dando lugar a alucinaciones, euforia, depresión, psicosis, entre otros trastornos mentales.
  • Parálisis temporal en un lado del cuerpo, que puede ser total o parcial.

De las molestias antes mencionadas, las primeras cinco son las más comunes y a menudo desaparecen en menos de una hora. El aura suele preceder a los síntomas propios de la migraña. Estos son: 

  • Dolor en un lado de la cabeza o en ambos, que puede aumentar en cada pulsación y extenderse gradualmente.
  • Sensibilidad a estímulos externos, como el ruido, la luz y los olores.
  • Mareos, náuseas, vómitos y desmayos

migrañas con aura

¿Cuáles son las opciones de tratamiento?

El tratamiento contra la migraña con aura se puede dividir en dos categorías principales: preventivo y contra el dolor. El primero se enfoca en disminuir la frecuencia y la intensidad de los episodios migrañosos. Un especialista puede identificar la causas y recomendar ciertos cambios en el estilo de vida. 

Otra forma de evitar las crisis consiste en tomar fármacos que pertenezcan a alguno de estos grupos antidepresivos, antihipertensivos, betabloqueantes, calcioantagonistas y neuromoduladores. La elección de una opción u otra le corresponde al médico, y dependerá de la condición del paciente y de cuál sea el principal disparador de la migraña. 

Por otro lado, el objetivo del tratamiento contra el dolor es tratar los síntomas directamente. Hasta ahora, no existe un fármaco capaz de eliminar las molestias ocasionadas por el aura. Los métodos disponibles están destinados a atender los síntomas una vez que comience el dolor de cabeza. 

De acuerdo a las necesidades del paciente, los médicos acostumbran a prescribir distintos tipos de medicamentos: 

  • Analgésicos. Las crisis migrañosas de leve y moderada intensidad se pueden enfrentar con la ayuda de fármacos como el ibuprofeno, la aspirina y el paracetamol.
  • Antieméticos. Los medicamentos que pertenecen a esta categoría permiten detener el vómito y las náuseas.
  • Triptanes. Este grupo de fármacos fue diseñado especialmente para el tratamiento contra la migraña. Si bien es el método ideal para quienes sufren dolores de cabeza especialmente severos y persistentes, también está indicado para aquellos pacientes alérgicos, que presentan resistencia a otros químicos o cuya migraña es el resultado de trastornos menstruales.

Tratamiento contra la inflamación alimentaria

Existe la posibilidad de que este padecimiento sea el resultado o se vea gravemente afectado por la inflamación alimentaria. Antes de iniciar el tratamiento correspondiente, es imprescindible identificar si algunos alimentos pueden ser los responsables de tu condición. 

El diagnóstico de la inflamación alimentaria se logra mediante un test. Una muestra de sangre (recogida mediante una pequeña punción en el dedo) es analizada en el laboratorio para cotejar el comportamiento de ciertas citoquinas ante los principales grupos alimenticios. 

Si la prueba resulta positiva, el médico te ayudará a que vuelvas a asimilar esos alimentos de manera natural reeducando a tu organismo a través de la propia alimentación. Así de fácil, sin dietas restrictivas ni alimentos prohibidos. 

Recurrir a un tratamiento efectivo contra la inflamación alimentaria, podrá ser justo lo que necesitas para poder decir adiós a la migraña y a otras enfermedades derivadas de este trastorno.

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