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Psoriasis tratamiento
05 Oct

Psoriasis: tratamiento

Seguramente habrás llegado hasta aquí buscando de la psoriasis su tratamiento.

Esta enfermedad de la piel afecta normalmente a la población adulta. Suele aparecer entre los quince y cuarenta años, tanto en hombres como en mujeres, siendo más precoz en el sexo femenino. Se manifiesta con síntomas leves, difíciles de diagnosticar y en su inicio puede confundirse con algún tipo de eczema. Actualmente no se conoce ningún procedimiento que contribuya a prevenir su aparición, por lo que es aconsejable acudir al médico en cuanto observemos los primeros síntomas.

Pero en qué consiste, cuál es su diagnóstico y tratamiento y cómo influye la alimentación en su desarrollo. 

Psoriasis: definición y síntomas

La psoriasis es una afección de la epidermis que produce inflamación y lesiones escamosas. Suele manifestarse en los codos, las rodillas, la espalda o el cuero cabelludo, que a veces se confunde con la aparición de caspa. También puede afectar a otras partes del cuerpo como las ingles o las uñas.

La enfermedad no es contagiosa, es de carácter hereditario y esta es una de las probables causas de su aparición, entre otras. Al ser de naturaleza crónica precisará de seguimiento y tratamiento continuados por un dermatólogo, esta es la única forma de atender debidamente a sus síntomas, además de llevar una dieta equilibrada y controlar periódicamente su desarrollo.

Los síntomas de la psoriasis pueden manifestarse de forma gradual o repentina, llegando a desaparecer durante un período de tiempo. Normalmente se manifiesta como placas de diverso tamaño, con un enrojecimiento severo de la piel y la aparición de escamas blancas en la superficie. Pese a que se presenta en zonas aisladas, en ocasiones puede extenderse a grandes superficies. Existen diversas formas de manifestarse, como la llamada psoriasis pustular, que se manifiesta con pústulas y puede producir un malestar creciente en el enfermo. En otras ocasiones se muestra en forma de gotas o pequeños puntos rojizos en el abdomen o en las extremidades, entre otras partes del cuerpo, esta variedad suele asociarse a algún tipo de infección en la garganta

Los síntomas de la psoriasis están directamente relacionados con sus tipos y la forma de manifestarse.

Según su gravedad se pueden clasificar en tres grandes grupos. La psoriasis leve, en forma de placas o gotas, suele cubrir apenas un dos por ciento de la superficie del cuerpo y se trata con cremas o lociones.

La moderada puede alcanzar entre un diez y un quince por ciento, siendo preciso un tratamiento médico más complejo. La grave afecta a una gran superficie de la piel, produciendo pústulas  y dolores en el paciente.

Puede haber también una forma que afecta a las articulaciones, artritis psoriásica, que puede llegar a afectar de manera severa a los movimientos

Diagnóstico de la psoriasis

Ya hemos mencionado que es muy conveniente acudir a nuestro médico o dermatólogo en cuanto apreciemos los primeros síntomas que nos hagan sospechar de la psoriasis. Es importante porque puede confundirse con otras enfermedades cutáneas como los eccemas o las infecciones por hongos.

Una vez sepamos a ciencia cierta el causante de la afección obraremos en consecuencia. El diagnóstico de la psoriasis se realiza mediante la observación de la zona afectada por las escamas o la inflamación. A medida que se desarrolla, los facultativos la reconocen por su forma de manifestarse, eso significa que en la mayoría de los casos no es necesaria la realización de prueba diagnóstica alguna, aunque sí para conocer si hay otros factores implicados.

En ocasiones, sin embargo, los especialistas optan por realizar una biopsia de la piel con el propósito de confirmar el diagnóstico y aplicar el tratamiento adecuado. Hay que recordar que una biopsia no es más que una muestra del tejido que luego es analizada para descartar otras patologías que presentan síntomas semejantes.

Un diagnóstico precoz es muy importante para iniciar el tratamiento adecuado lo antes posible. La inflamación, los picores, el enrojecimiento, pueden verse agravados por el roce o el sudor y afectar seriamente a nuestra vida laboral y social. Es evidente que la evolución de la psoriasis depende de cada paciente y de las causas. Para reconocer su gravedad, algunos dermatólogos emplean el denominado PASI (Psoriasis Area Severity Index) o el cuestionario EARP. 

Hemos hablado de causas. Se desconoce el origen de la psoriasis, pero se sabe a ciencia cierta que es hereditaria. Esto no significa que los hijos vayan a desarrollar necesariamente la enfermedad, ya que intervienen de modo determinante los factores externos. Estos pueden deberse al estrés, al traumatismo provocado por quemaduras o golpes (el llamado fenómeno de Koebner), a cambios hormonales, incluso al consumo excesivo de alcohol y tabaco. La psoriasis con tratamiento y un diagnóstico certero puede controlarse y hacer mucho más fácil nuestra vida. 

Psoriasis tratamiento, tipos

Los tratamientos de la psoriasis varían en función del paciente y la enfermedad que haya originado el trastorno de la piel. En algunos casos, los síntomas pueden erradicarse completamente.

Para los supuestos leves o moderados se recomienda el uso de cremas que contienen esteroides, solas o combinadas con derivados del ácido salicílico. También se prescribe el carcipotriol, muy eficaz a largo plazo, y como tratamiento complementario el ácido salicílico, que erradica las escamas de la psoriasis y deja la piel apta para el uso de otras cremas. La prescripción, en todo caso, corresponderá a nuestro médico. 

Otro tratamiento aplicable a la psoriasis es la fototerapia, utilizada por sus escasas contraindicaciones y la compatibilidad con los medicamentos de uso oral o inyectables. Este método suele utilizarse también en pacientes aquejados por otras enfermedades cutáneas. La fototerapia consiste en la aplicación de rayos ultravioleta de clase A y B sobre la superficie afectada. Este método relaja la actividad de las células inflamatorias, siendo aconsejables tres sesiones a la semana y el uso de hidratantes antes de una nueva toma, sobre todo en el caso de pieles secas. 

Dentro de la medicación oral o inyectable, conocida como sistemática, disponemos de varias alternativas. Una de ellas es la ciclosporina que controla el sistema inmunológico y se utiliza, por su alta efectividad, cuando se han agotado todos los recursos. Tiene efectos secundarios, produce hipertensión y daña la función renal, entre otros, por lo que conviene tener muy en cuenta el historial del paciente. Otro medicamento es el metotrexato, también efectivo, ya que limpia la zona afectada en un período de tiempo muy corto. Como efectos secundarios, mencionar las náuseas, la pérdida de apetito o el cansancio. Debe administrarse con ácido fólico.

Alimentación recomendada

La psoriasis bajo tratamiento suele incluir, a modo de complemento, una alimentación específica. Se cree que la ingestión de toxinas o el alto consumo de ciertos alimentos puede ser también una de las causas del desequilibrio en el organismo. Por ese motivo se recomienda el consumo de verduras, hortalizas y frutas repartidas a lo largo de la jornada y sin excesos. La dieta debe tener propiedades antioxidantes y ser rica en fibra con la ingestión de cereales o legumbres. También son muy aconsejables los frutos secos. De este modo contribuiremos a paliar el efecto de las toxinas y los brotes de la enfermedad. 

Determinadas vitaminas pueden ayudar en el tratamiento de la psoriasis, entre ellas cabe destacar la vitamina A que ayuda en la mejora del estado del paciente. Hay muchos alimentos que contienen esta vitamina, por ejemplo, los espárragos, el tomate o la zanahoria. También se recomienda la batata, ya que aporta magnesio y potasio, y es diurética. Otra de los elementos que no debe faltar en nuestra dieta es la vitamina C. Tiene propiedades antioxidantes y es muy beneficiosa para la piel. Dentro de esta, mencionar los pimientos rojos, los cítricos y frutas como la sandía o los plátanos. 

Para nuestra alimentación diaria también suelen aconsejarse los ácidos grasos omega 3, presentes en el pescado azul, el ácido fólico y minerales como el zinc o el yodo, que se encuentra en el pescado o el marisco. Durante el tratamiento debemos evitar las comidas con mucha grasa y el consumo de especias, alcohol y tabaco en la medida de lo posible. Estos factores podrían empeorar la psoriasis. 

Otro de los factores que pueden empeorar notablemente la enfermedad y que además está relacionado con nuestra dieta es la inflamación alimentaria. Esta afección aparece por dos razones principales: porque hemos abusado de un determinado alimento o porque nuestro organismo ha llegado a su límite de aceptación. Sea cual sea su causa lo cierto es que además de provocar síntomas negativos de todo tipo afecta notablemente a enfermedades como la psoriasis por lo que diagnosticarla nos permitirá controlarla. Para ello aconsejaríamos realizar el test de inflamación alimentaria Biomarkers. Con el resultado, el médico es capaz de definir unas pautas alimentarias que permitan que el paciente recupere la correcta asimilación de los alimentos y pueda seguir consumiéndolos de manera normal.

La psoriasis es una enfermedad con la que, salvo en casos muy graves, se puede convivir perfectamente. Para ello nada mejor que llevar una dieta adecuada y seguir en todo momento las instrucción de nuestro médico.

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